El "spanish way of life"
O conocido más como "el estado del bienestar" de los años anteriores a esta crisis hizo a algunos más ricos y muy a mi pesar a casi todos más insensibles , me impresiona mucho el valor y la solidaridad de los que se plantan delante de una casa a punto del desaucio pero más me impresiona , y esta vez negativamente es la indiferencia de todos los que pasan y lo olvidan , creo que el mayor de los enemigos contra el que hemos de luchar es esto , hay que hacer ver a la gente que aquellos que van a ser deshauciados no solo pierden lo material, si no que tambien se les arrebata su dignidad , hay que enseñar a todo el mundo que el deshauciado no tiene porque ser el antaño especulador que compraba por 20 y vendia por 30 o 40 , hay que enseñarle a la gente que el estado permitió que se mercadeara con un bien básico como es la vivienda en pro del beneficio que este sacaba gracias a las transacciones de compra-venta , convirtiendose así en el principal culpable de esta situación, quiero agradeceros a aquell@s que no habeis girado la cara cuando algo no os gusta y que estais dispuestos a luchar pacificamente por cambiar las cosas y por impedir el expólio que bancos y cajas , con la ayuda del estado estan llevando a cabo , hipotecado y NO HIPOTECADOS tenemos el deber moral de impedir que estas entidades dejen de "fabricar" más "sintecho" y para ello lo primero que en mi modesta opinión hace falta es concienciar a todo el mundo de la magnitud de este drama humano, porque debemos ser más humanos y porque la razón nos asisteEl dato de crecimiento de población en este periodo de 2001 a 2008 ha sido en del 12% en España ( aprox. 5.6 millones más habitantes) y de un 8% en USA(aprox. 25 millones más habitantes). Fuente de datos: Los datos Estados Unidos estan extraidas de la "U.S. Census Bureau" donde en sus estadísticas anuales dice que en 2001, que habia 115 milliones de casas houses en Estados unidos y en 2008, incremento hasta 128 millones de casas. 2008 - U.S. Census Bureau house stock stadistics. 2001 - U.S. Census Bureau house stock stadistics Los datos españoles sobre el censo de casas son de HypoStat del 2007 de la European Mortgager FederationLos datos de habitantes han sido extraidos de wikipedia poblaciónes de ambos países. |
Manuel Arellano y Salvador Bentolila
Desde 2002 el Banco de España ha alertado sobre la sobrevaloración de la vivienda, aunque ha sido demasiado optimista sobre la probabilidad de que fuera “compatible con una reabsorción paulatina y ordenada”, quizá porque temía pinchar la burbuja. En 2003 The Economist estimaba la sobrevaloración en España en el 52%. En 2004 el Fondo Monetario Internacional la situaba en el 20-30%. Entre los economistas españoles, José García-Montalvo la cifraba en 2003 en un 28.5%, indicando: “En resumen es muy probable que el mercado inmobiliario español sea una bomba de relojería esperando a ser detonada”. No obstante, tanto altos cargos políticos como empresarios negaron repetidamente y hasta fechas recientes que hubiera una burbuja.
¿Eran los responsables políticos conscientes de la burbuja?
El programa electoral del PSOE de 2004 hablaba de apostar “por un nuevo modelo de crecimiento más sólido que el actual”. Su candidato a presidente del gobierno decía: “Como tenemos un modelo económico basado en la construcción y en la hipoteca, las familias españolas están hoy más endeudadas que nunca en su historia”. Y el entonces coordinador del programa económico del PSOE afirmaba: “Esa política de alquileres que proponemos (…) evita que la gente, ante un cambio de expectativas, se ponga a vender y se produzca un desplome de precios, lo cual sería catastrófico”. Ciertamente, el entonces ministro de economía del PP declaraba: “La verdad es que estamos asentados en un ciclo largo y con pocas incertidumbres. Eso es indiscutible. Y lo importante es que es un modelo duradero”
.
¿Podría haberse hecho algo para evitar la burbuja?
Atajar una burbuja es más fácil (técnicamente) si se cuenta con la herramienta adecuada: los tipos de interés. Es más difícil si no se tienen, como en España, que los ha dejado en manos del Banco Central Europeo –que durante mucho tiempo los mantuvo demasiado bajos para las necesidades de la economía española–. No obstante, pensamos que las siguientes medidas, orientadas a conocer realmente el nivel de precios de la vivienda y a reducir las distorsiones fiscales que hacían artificialmente rentable este tipo de inversión, hubieran mitigado la burbuja.
1. Mejorar la información sobre los precios de la vivienda.
2. Reducir la desgravación a la vivienda en el impuesto sobre la renta.
3. Aumentar la presión inspectora sobre las empresas y las transacciones inmobiliarias
¿Por qué no se intentó atajar la burbuja?
En primer lugar, porque la construcción es un sector intensivo en mano de obra, lo que es importante en un país con una tasa de paro estructuralmente alta. En segundo lugar, porque un aumento del valor de la vivienda favorece al votante mediano, que es propietario de su vivienda. Y en tercer lugar, porque el sector inmobiliario genera cuantiosos ingresos fiscales para el sector público, a los niveles nacional, autonómico y municipal. Por ejemplo, en 2004 suponía el 60% del presupuesto (excluyendo pasivos y transferencias corrientes) de la ciudad de Valencia y el 50% del de Madrid.
El gobierno del PP se equivocó con su ley de liberalización del suelo de 1998. Creía que con más suelo aumentarían las viviendas y bajarían los precios. Craso error. Se compraban y se construían viviendas no porque fueran baratas sino porque eran caras y se tenían expectativas de que lo fueran aun más en el futuro. Así, la ley del suelo echó leña al fuego de la burbuja, desencadenando una frenética actividad recalificadora gracias a la cual los gobernantes locales veían llenarse las arcas municipales (cuando no sus propios bolsillos). Por su parte, los intentos del gobierno del PSOE de fomentar la vivienda protegida y en alquiler y su nueva ley del suelo de 2007 han sido totalmente ineficaces. En realidad se ha limitado a cabalgar la burbuja hasta sus últimos estertores.
En definitiva, ambos gobiernos han fallado en un asunto crucial: preservar a los ciudadanos de desmanes económicos que se lleven por delante sus ahorros, su empleo y su prosperidad. Es un fracaso del que se debe aprender para el futuro y por el que procede pedir responsabilidades. Manuel Arellano y Samuel Bentolila son profesores del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI).
