He vuelto, Soy Cuásar el primero al mando. El capitán me aconsejo hacerle un guiño al destino, me empujo a abrir un libro en un impulso repentino, escuche su voz diciendome que abriera el guerrero de luz una vez mas, con la salvedad de que en esta ocasión fuera publicada. Esta es la pagina que deja mi alma de nuevo, anonadada, una nueva lección que plasmo en este blog del que formo parte, tripulación con arte que me siente pero no me ve porque llevo días caminando por la nave en silencio.
Esto es mi regalo...
EL guerrero de la luz conoce una vieja expresión popular:
" si el arrepentimiento matase..."
Y sabe que el arrepentimiento mata; va lentamente corroyendo el alma de quien hizo algo mal y lleva a su autodestruccion.
EL guerrero no quiere morir de esta manera.
Cuando actúa con perversidad o maldad - porque es alguien lleno de defectos- no se averguenza de pedir perdón.
Si aun es posible, usa sus fuerzas reparar el mal que hizo. Si a persona que lo recibió ya esa muerta, el hace el bien a un extraño y dedica esa acción al alma de su víctima.
Un guerrero de la luz no se arrepiente, porque el arrepentimiento mata. El se humilla e intenta reparar el mal que causo.
Paulp Cohelo, guerrero de la luz, pagina 128
LLevo días turbios, llenos de discusiones y malos pensamientos que en mi interior crean ciertos disturbios...
Tal vez sea el momento, de pedir perdón, tal vez sea el momento de perdoname a mi mismo no haber encajado bien los golpes de un destino vespertino que han ahogado y me han hecho un pelo mas fino ante al adversidad.
Ha llegado la hora de volver a luchar, ha llegado la hora de reparar mi felicidad llenado mi vida y la de los demás mi dulce bondad.
Que comience la contienda!
Cuásar el corsario


